En el vacío sin forma ni tiempo, respiro. La impermanencia se presenta. Desde lo eterno observo el inicio de lo inagotable y veo claramente las distintas apariencias. ATEMPORAL.
1994 fue el verano en donde el “soccer” se convirtió en Fútbol. Diez jugadores salieron al campo de juego en Pasadena con un botín de, en aquel entonces, una marca desconocida en el fútbol.