22 Abril 2010
Malcolm McLaren: bye-bye punk rock
Astuto como pocos, fue manager de los New York Dolls (antes de los Pistols), de los Bow Wow Wow (tan en boga gracias a que Sofia Coppolla incluyó su cover de “I Want Candy” en su film de Maria Antonieta), Sid Vicious y hasta coqueteó con la carrerade Adam Ant. Y su actuación en la película “The Great Rock n’ Roll Swindle” en 1980 sentó para muchos su papel de svengali todopoderoso para el ingenio popular.
Como artista en 1983 catalizó los block parties del Bronx neoyorquinos y el World’s Famous Supreme Team y sus scratching con vinilos en su primer disco solista “Duck Rock”, donde no solo sentó las bases del hip hop actual pero el mestizaje de música sampleada, por ejemplo del soweto sudafricano con la moda boliviana con dos geniales singles como “Buffalo Gals” y “Double Dutch”. Durante años el sampleo de “All That Scratching Is Making Me Itch” fue casi un mantra en mi época de DJ y hasta el rapper Afrika Bambaataa me contó que se lo cruzó a Malcolm en los 80s caminando por el Bronx y se saludaron ya que él llevaba una t-shirt de los Sex Pistols.
Su segundo trabajo me voló la cabeza con su particular version de opera y la historia de Cho Cho San en el himno “Madam Butterfly” del disco “Fans” que fue producido con unos sintetizadores muy tecno-pop por Stephen Hague, 1984. Ya en los 90 editó “Waltz Darling” inspirado por las fiestas y coreografías gay y travesti de New York donde simulaban ser modelos de alta costura y ser fotografiadas para la revista de moda llamado Vogueing (que luego Madonna y Shep Pettibone transformaron en el mega hit mundial “Vogue”.)
En este disco el bajista Bootsy Collins y el guitarrista Jeff Beck aportaban su talento. Después le siguió el disco conceptual “Paris” que se habia convertido en su cuidad adoptiva y contó nada menos que con las voces de Catherine Deneuve y Francoise Hardy. El arte de sus álbums fueron geniales co-labs con artistas como Jamie Reid (el creador de la Reina con alfiler en la nariz de los Sex Pistols), Shawn Stussy y Baptiste Mondino, que aún figuran en mi top ten del arte discográfico de todos los tiempos. Tuvo solo un hijo con Vivienne Westwood llamado Joe Corre que es nada menos el fundador de la marca de lencería Agent Provocateur.
Podría seguir con mucho más dato inútil, pero los dejo con esta foto que me saqué con él cuando me autografió dos de mis osos Bearbricks japoneses 1000% con el arte de los Sex Pistols.
Su funeral, hace unos días, fue público: una carroza vidriada ante todos sus fans que aplaudían como locos en Camden. Su ataúd decía: “Too Fast To Live, Too Young To Die.” Una A de anarquía gigante en la luneta. Su hijo Joe no pidió un minuto de silencio: “Mejor un minuto de caos.” Genial.




