11 Diciembre 2009
Tiësto: entrevista exclusiva sobre su nuevo disco

“Kaleidoscope”, editado por remix records y disponible en todos los kioscos y disquerías del país, es la obra más fascinante del genio del trance holandés. Contacto telefónico antes de su show en Creamfields este 19 de diciembre. ¡Habla de todo!
“Kaleidoscope” es radicalmente distinto a todo lo que hiciste previamente en tu carrera. La paleta musical es muy abierta. Y la lista de colaboraciones no es la típica lista de vocal divas que uno podría esperar. Parece un disco pop.
Es que de verdad quise hacer algo distinto a todo mi trabajo anterior. No fue sólo buscar una buena voz y tener los beats correctos. Quise trabajar con gente que realmente admiro, voy a sus shows y amo su música. Por ejemplo, con Jonsi Bírgisson de Sígur Ros, realmente lo pensé como un track para él: lo compuse, le envié el demo, y así fue. Sabía exactamente lo que quería para su voz. Lo mismo Emily de Metric, o Kele de Bloc Party. Hubo mucho diálogo con todos los que colaboraron, mucho input de ideas. Me dioenergías. Hay tracks más tranquilos, pero la mayoría es energía bailable. Y es cierto que lo pensé como un disco pop, en cierta forma. Estoy muy seguro del material.
Volvés a Argentina este diciembre.
¡Son increíbles allá! Son chicos y chicas que aman la música, y es un placer tocar para ellos. No sólo como un artista de música dance, como DJ, para cualquier músico lo es, te diría. Absorben cada sonido y lo disfrutan. Lo puedo sentir. Todos los que van a Argentina lo dicen. También, por ejemplo, voy a tocar en Bolivia, cosa que jamás había hecho. Siempre quise tocar en cada país del mundo, y creo que ya lo estoy logrando. El tour para “Kaleidoscope” va a ser enorme.
Este verano, tuviste tu residencia en Privilege en Ibiza. ¿Cómo es tocar en una noche de club? Siempre te asociamos más con estadios gigantes.
Ah, Ibiza es algo genial para mí. Aunque Privilege no es un club tan común y corriente. O sea, ¡entran 10 mil personas! Me gusta el ejercicio de tocar en una noche de club, estar en la cabina de una disco. Y ahí en el último verano fue que empecé a experimentar con un nuevo sonido. La respuesta fue muy satisfactoria.
Un poco de house y electro también.
Y hasta algo de pop, todo mezclado en una noche. Pero no pueden decir algo como “Tiësto deja el trance”, porque sigue estando en mi música y mis sets. Hay que variar, porque los tiempos y las personas cambian, y el resultado final es siempre muy Tiësto. Es más que trance, estoy abierto, y toco para personas que aman bailar, y que aman la música dance, que no quieren sólo una cosa.
Hace un tiempo, dijiste que te encantaría producir a MGMT o The Killers.
¡Es cierto! Me encantaría.
Aun así, mucha gente del rock, el pop o el indie no querría tener nada que ver con un productor dance. Es un prejuicio que desafortunadamente sigue en pie.
Y tarde o temprano, se va a acabar. No soy sólo yo, sino todos, es una tendencia. Cada artista hip hop o pop, o rock, hoy en día busca a la música dance, que no está en retroceso, sino explotando otra vez. Y se trata de estas colaboraciones, que es lo que va a mantener a la música dance fresca e interesante para el futuro. Los que no quieran hacerlo o aceptarlo, van a terminar por perderse. Tenés que estar abierto a nuevas influencias, y en eso David Guetta y yo somos similares. Me parece muy sensato que para su último disco se haya conectado con los Black Eyed Peas.
¿Y qué hubieses hecho con “Day & Age”, el último de The Killers, por ejemplo?
Ese disco me encantó, y es realmente bailable. “Losing Touch”, “Human” o “Spaceman” son grandes canciones. Y para serte sincero, le daría el tratamiento Tiësto. Le subiría el elemento electrónico, porque tiene beats pero podría tener más, le daría más fuerza a las partes de batería, y también le subiría ese elemento de rock puro que tiene que lo conduce tan bien. Lo haría más épico, eufórico, grande y fuerte, que es lo que me gusta a mí.
Siempre en la cabina parece que estás teniendo el momento de tu vida. Es esa sonrisa gigante.
Es una combinación de factores. Amo totalmente lo que hago. Estoy muy feliz con mi vida, y la música siempre es importantísima para mí, es un privilegio, un sentimiento sorprendente llevarla en vivo. Quiero que la música te pegue realmente. Me encanta lo que hace U2, o lo que hacía Pink Floyd hace mucho tiempo. Los shows tienen que ser ocasiones especiales, cosas que no puedas olvidar.
¿Tendrías tu propia banda de rock, entonces?
No lo creo, porque es muy diferente a lo que hago. Siendo DJ, puedo cambiar lo que hago de una noche a otra, el set siempre es distinto. Con una banda, está tu disco, y eso es lo que tocás.
Siempre se dijo que eras el DJ más grande de este planeta. ¿Representa una carga?
No, no realmente. ¿Sabés por qué? No se trata de un ranking, sino que para mí ser el DJ número 1 del mundo refleja el cariño de la gente, de que todavía te quieren y significás algo, que están ahí para verte. Eso es más importante.
Siempre se habla de la escena holandesa, de las habilidades de los productores holandeses. ¿Tiene que ver con cómo bailan los holandeses también?
Es cierto, ¡por ahí pasa la cosa! En un club en Amsterdam, por ejemplo, tenés que esforzarte muchos más que en América Latina, el DJ tiene que trabajar durísimo para que los holandeses bailen, son difíciles de enloquecer. De ahí viene la habilidad, creo.
Nunca parás. No hay tal cosa como un período sabático.
¡Es que no me gusta! Una vez me tomé un mes de vacaciones, y te juro me sentía oxidado. Pensé: “¡Tengo que volver cuanto antes a la cabina!”
O sea que una quincena en la playa es impensable.
Me tomo algunos días. Vengo de descansar cinco, dentro de poco tengo un fin de semana libre, también un par de días en Las Vegas y voy a pasar Navidad con mi familia en una isla, así que me relajo. Pero mucho tiempo, eso está fuera de discusión. Me tengo que mantener afilado.
Tal vez ahí esté la clave de tu éxito.
De verdad, creo que sí.
Es que de verdad quise hacer algo distinto a todo mi trabajo anterior. No fue sólo buscar una buena voz y tener los beats correctos. Quise trabajar con gente que realmente admiro, voy a sus shows y amo su música. Por ejemplo, con Jonsi Bírgisson de Sígur Ros, realmente lo pensé como un track para él: lo compuse, le envié el demo, y así fue. Sabía exactamente lo que quería para su voz. Lo mismo Emily de Metric, o Kele de Bloc Party. Hubo mucho diálogo con todos los que colaboraron, mucho input de ideas. Me dioenergías. Hay tracks más tranquilos, pero la mayoría es energía bailable. Y es cierto que lo pensé como un disco pop, en cierta forma. Estoy muy seguro del material.
Volvés a Argentina este diciembre.
¡Son increíbles allá! Son chicos y chicas que aman la música, y es un placer tocar para ellos. No sólo como un artista de música dance, como DJ, para cualquier músico lo es, te diría. Absorben cada sonido y lo disfrutan. Lo puedo sentir. Todos los que van a Argentina lo dicen. También, por ejemplo, voy a tocar en Bolivia, cosa que jamás había hecho. Siempre quise tocar en cada país del mundo, y creo que ya lo estoy logrando. El tour para “Kaleidoscope” va a ser enorme.
Este verano, tuviste tu residencia en Privilege en Ibiza. ¿Cómo es tocar en una noche de club? Siempre te asociamos más con estadios gigantes.
Ah, Ibiza es algo genial para mí. Aunque Privilege no es un club tan común y corriente. O sea, ¡entran 10 mil personas! Me gusta el ejercicio de tocar en una noche de club, estar en la cabina de una disco. Y ahí en el último verano fue que empecé a experimentar con un nuevo sonido. La respuesta fue muy satisfactoria.
Un poco de house y electro también.
Y hasta algo de pop, todo mezclado en una noche. Pero no pueden decir algo como “Tiësto deja el trance”, porque sigue estando en mi música y mis sets. Hay que variar, porque los tiempos y las personas cambian, y el resultado final es siempre muy Tiësto. Es más que trance, estoy abierto, y toco para personas que aman bailar, y que aman la música dance, que no quieren sólo una cosa.
Hace un tiempo, dijiste que te encantaría producir a MGMT o The Killers.
¡Es cierto! Me encantaría.
Aun así, mucha gente del rock, el pop o el indie no querría tener nada que ver con un productor dance. Es un prejuicio que desafortunadamente sigue en pie.
Y tarde o temprano, se va a acabar. No soy sólo yo, sino todos, es una tendencia. Cada artista hip hop o pop, o rock, hoy en día busca a la música dance, que no está en retroceso, sino explotando otra vez. Y se trata de estas colaboraciones, que es lo que va a mantener a la música dance fresca e interesante para el futuro. Los que no quieran hacerlo o aceptarlo, van a terminar por perderse. Tenés que estar abierto a nuevas influencias, y en eso David Guetta y yo somos similares. Me parece muy sensato que para su último disco se haya conectado con los Black Eyed Peas.
¿Y qué hubieses hecho con “Day & Age”, el último de The Killers, por ejemplo?
Ese disco me encantó, y es realmente bailable. “Losing Touch”, “Human” o “Spaceman” son grandes canciones. Y para serte sincero, le daría el tratamiento Tiësto. Le subiría el elemento electrónico, porque tiene beats pero podría tener más, le daría más fuerza a las partes de batería, y también le subiría ese elemento de rock puro que tiene que lo conduce tan bien. Lo haría más épico, eufórico, grande y fuerte, que es lo que me gusta a mí.
Siempre en la cabina parece que estás teniendo el momento de tu vida. Es esa sonrisa gigante.
Es una combinación de factores. Amo totalmente lo que hago. Estoy muy feliz con mi vida, y la música siempre es importantísima para mí, es un privilegio, un sentimiento sorprendente llevarla en vivo. Quiero que la música te pegue realmente. Me encanta lo que hace U2, o lo que hacía Pink Floyd hace mucho tiempo. Los shows tienen que ser ocasiones especiales, cosas que no puedas olvidar.
¿Tendrías tu propia banda de rock, entonces?
No lo creo, porque es muy diferente a lo que hago. Siendo DJ, puedo cambiar lo que hago de una noche a otra, el set siempre es distinto. Con una banda, está tu disco, y eso es lo que tocás.
Siempre se dijo que eras el DJ más grande de este planeta. ¿Representa una carga?
No, no realmente. ¿Sabés por qué? No se trata de un ranking, sino que para mí ser el DJ número 1 del mundo refleja el cariño de la gente, de que todavía te quieren y significás algo, que están ahí para verte. Eso es más importante.
Siempre se habla de la escena holandesa, de las habilidades de los productores holandeses. ¿Tiene que ver con cómo bailan los holandeses también?
Es cierto, ¡por ahí pasa la cosa! En un club en Amsterdam, por ejemplo, tenés que esforzarte muchos más que en América Latina, el DJ tiene que trabajar durísimo para que los holandeses bailen, son difíciles de enloquecer. De ahí viene la habilidad, creo.
Nunca parás. No hay tal cosa como un período sabático.
¡Es que no me gusta! Una vez me tomé un mes de vacaciones, y te juro me sentía oxidado. Pensé: “¡Tengo que volver cuanto antes a la cabina!”
O sea que una quincena en la playa es impensable.
Me tomo algunos días. Vengo de descansar cinco, dentro de poco tengo un fin de semana libre, también un par de días en Las Vegas y voy a pasar Navidad con mi familia en una isla, así que me relajo. Pero mucho tiempo, eso está fuera de discusión. Me tengo que mantener afilado.
Tal vez ahí esté la clave de tu éxito.
De verdad, creo que sí.






me parece que es poko mas de lo que tiesto nos ha dado ya ..y quiere seguir dando ..y cmo es en realidad un verdadero dj …solamente musica !
TIESTO FUE,ES Y SERA EL DIOS DEL TRANCE, AGUANTE TIESTO CARAJO