26 Octubre 2009
Amores Trash Couture: es trash y es couture.

La colección más classy y atrevida de su carrera. Rock de noche y brillo para chicas sueltas y brillantes también. Hay nuevo store muy lindo en Palermo. Cuatro preguntas a Amores, designer al mando.
-Trash y couture todo junto no es poca cosa. Son antinomias.
-Es que un concepto que me identifica, porque simpatizo con ambos extremos, pero unidos en un equilibrio que me sale naturalmente, sin proponérmelo. Rescato cualidades de ambos, y las fusiono con las texturas y tipologias de las prendas hasta llegar a un estilo único. De eso se trata: no es moda, es estilo.
-Hay influencias varias y visibles esta veces: Bowie, Marc Bolan, Pam Hogg, las vamp de los años 20. Pero eso es interpretación nuestra.
-Puede ser. Cada uno hace la lectura que quiere de la colección, ya que no es mi manera encasillarme en un tema específico. Cuando empiezo a diseñar tengo un disparador que me motiva. Me pasa que a lo largo del proceso ese tema se desdibuja porque aparecen otras imágenes. Soy muy dispersa, por eso no puedo trabajar en un solo concepto. ¡Es ropa de noche, de calidad, con humor y punto! Creo que a la gente no le interesa si la diseñadora se inspiró en una planta, en los koalas o en Maria Antonieta. Lo que le importa es verse diferente y linda, y eso es lo que intento con mi marca.
-Las chicas que usan Amores lo deben vivir así, quizá.
-Precisamente, algo que siempre escucho de las clientas es que es ropa diferente. Y como es un housestore, asi me gusta llamarlo, lo encuentran más calido y familiar y les gusta probarse todo. Hago pocas prendas por producto, lo cual hace que no se repita lo mismo en todos los circuitos. Y no hay una chica Amores, no me gusta uniformar ni estereotipar a mis clientas, cada una viene con su estilo y adopta lo que a ella le gusta. O sea, es ropa que ajusta pero no aprieta, embolsa pero no engorda. Es buscar el equilibrio en el look.
-Es que un concepto que me identifica, porque simpatizo con ambos extremos, pero unidos en un equilibrio que me sale naturalmente, sin proponérmelo. Rescato cualidades de ambos, y las fusiono con las texturas y tipologias de las prendas hasta llegar a un estilo único. De eso se trata: no es moda, es estilo.
-Hay influencias varias y visibles esta veces: Bowie, Marc Bolan, Pam Hogg, las vamp de los años 20. Pero eso es interpretación nuestra.
-Puede ser. Cada uno hace la lectura que quiere de la colección, ya que no es mi manera encasillarme en un tema específico. Cuando empiezo a diseñar tengo un disparador que me motiva. Me pasa que a lo largo del proceso ese tema se desdibuja porque aparecen otras imágenes. Soy muy dispersa, por eso no puedo trabajar en un solo concepto. ¡Es ropa de noche, de calidad, con humor y punto! Creo que a la gente no le interesa si la diseñadora se inspiró en una planta, en los koalas o en Maria Antonieta. Lo que le importa es verse diferente y linda, y eso es lo que intento con mi marca.
-Las chicas que usan Amores lo deben vivir así, quizá.
-Precisamente, algo que siempre escucho de las clientas es que es ropa diferente. Y como es un housestore, asi me gusta llamarlo, lo encuentran más calido y familiar y les gusta probarse todo. Hago pocas prendas por producto, lo cual hace que no se repita lo mismo en todos los circuitos. Y no hay una chica Amores, no me gusta uniformar ni estereotipar a mis clientas, cada una viene con su estilo y adopta lo que a ella le gusta. O sea, es ropa que ajusta pero no aprieta, embolsa pero no engorda. Es buscar el equilibrio en el look.





Que no pierda el espiritu Under que le sienta So fucking Good!